De pie, en medio del laboratorio. Cual escultura griega, se elevaba la silueta desnuda del “recién” desenterrado. Sus fuertes bazos, similares a los de un leñador o un herrero, se elevaron en un estiramiento, que más que desperezarse parecía posar para una foto. No mediría más de un metro ochenta centímetros de estatura, pero su musculatura y su estructura ósea lo hacían parecer enorme. Se miró las manos, las abrió y cerro unas cuantas veces como intentando recuperar la elasticidad. Hizo girar sus brazos como hélices sobre sus hombros y luego repitió dicha maniobra con el cuello. El sonido del crujir de sus huesos resonó por todo el edificio. El cuerpo entero de científicos de la universidad lo miraba expectante, no decían nada, solo miraban. Fue entonces cuando una voz que casi parecía no proceder de él, salio de la garganta del hombre desnudo.
-En que año estamos- dijo.
Justo entonces por la puerta del laboratorio apareció el profesor Jeremías, que con paso firme se dirigió a la habitación acristalada, más parecida a una pecera que a una estancia, en la que se hallaba el resucitado.
-¡En que! ¡Año! ¡Estamos!-Grito el hombre.
-¡Increíble! Hablas nuestro idioma-Exclamo el profesor – pensaba que un hombre, ¡si es que eres un hombre! Que lleva dos mil años, ¡al parecer! ¡Durmiendo! hablaría latín, griego, o en su defecto y debido a que te encontramos en Brasil, algún dialecto aborigen.
-¡escúchame viejo!
-Dijo el aborigen al ser civilizado- refunfuño el profesor.
-Llevo mucho tiempo enterrado, y no tengo tiempo para escuchar payasadas de un científico loco con aires de salvador regional. -dijo el hombre- ¿puedes decirme en que año estamos? ¡A lo mejor así puedo enterarme de si estoy a tiempo de acabar mi misión, o por el contrario todo mi trabajo ha sido en vano!
-¿Quiere decir que, sabia usted que estaba enterrado? – preguntó Jorge, que hacia ya unos segundos, había entrado en la habitación siguiendo los pasos del profesor.
-Dieciocho de junio de dos mil nueve -interrumpió el profesor- ¡hoy es dieciocho de junio de dos mil nueve!
-¡Maldita sea!-exclamo el hombre- ¡Me habéis desenterrado demasiado pronto! Aun faltan veinte años para el día esperado. Algo ha cambiado. He debido tocar algo en el pasado que ha alterado el presente. ¿Es usted Jeremías Mateo verdad? ¿O me equivoco?
-¡No se equivoca no! Yo soy el estupefacto por las circunstancias profesor Jeremías Mateo.
-Su excavación no debía tener lugar hasta enero de dos mil veintinueve –dijo.- así que deduzco que mis acciones en el pasado han cambiado, aunque levemente el rumbo de la historia. Acelerado de alguna manera su curiosidad por los fósiles marinos en el amazonas, llevándolo al descubrimiento de un yacimiento con restos humanos en el fondo de dicho río. Recuerdo perfectamente escuchar la noticia sentado en el sofá de mi apartamento, yo tenía veintitrés años.
-¿Quiere decir que el niño de tres años que va por ahí con su mismo ADN, es usted? –Pregunto Jorge- ¿y que de alguna manera puede usted viajar en el tiempo?
-¡Se que resultaría mas fácil de creer para ustedes! Debido al año en el que estamos. Que ese niño no es más que un clon genético mío. – Dijo el hombre – pero vistos los pinchazos en mis brazos, supongo que me habréis hecho algunas pruebas y verificado que llevo enterrado unos dos mil años. Con lo cual habría sido imposible que hace tres años alguien me hubiese clonado.
jueves, 18 de junio de 2009
primer capitulo , segunda pagina
Horas más tarde al llegar al laboratorio.-¡Profesor! – exclamo el mismo joven del automóvil.-Dime Jorge, parece que hubieses visto un fantasma.-respondió Jeremías.Jorge era alumno del profesor en la universidad de Oviedo, y acompañaba al mismo en muchas de sus excavaciones y expediciones. Pese a no ser el mas brillante de los científicos y arqueólogos que trabajaban con Jeremías, tenia algo que les faltaba a los demás, que era una gran intuición sobre cosas poco comunes. Algunas de sus ideas habían ayudado mucho no solo en los proyectos del profesor sino que también en algunos descubrimientos de otros ilustres científicos.-¡Profesor! ¿Sabe que a menudo mi curiosidad por cosas a veces incomprensibles me lleva a investigar cosas en ocasiones inútiles verdad?-pregunto el chaval.-Lo se y esa es una de las razones por las que te traigo conmigo aunque a menudo, a veces, en ocasiones me saque de quicio jajaja. – contesto el profesor en tono sarcástico antes de reír durante unos segundos.La risa del profesor se alargo un poco mas de lo habitual, quizás por el nerviosismo del descubrimiento o quizás porque llevaba algunos días sin dormir.-Perdóname Jorge, continua ¿que me querías decir?- dijo el profesor continuando la conversación.-Cuando cogimos las muestras de ADN del cadáver me permití el lujo de cotejarlas con la base de datos del gobierno.-Pero eso es ilegal- interrumpió el profesor.-Bueno, si, ¡tal vez!-titubeo el chico – la cuestión es que mi incursión en dichos datos trataba de averiguar, si nuestro espécimen tenia algún descendiente con vida.-Y ¿Cuál fue el resultado?- pregunto el profesor algo excitado.-Pues al principio fui a dar con lo que parecía se su ultima descendiente, que vive en un pequeño barrio a las afueras de Paris. Pero al seguir indagando descubrí que la chica había tenido un hijo hace cosa de tres años, pero que lo dio en adopción porque era menor de edad. Busque el centro de menores al que lo entrego y me hice con su expediente.-Continua por favor – dijo Jeremías – pero espero que todo esto lleve a alguna parte, es más, confío en ese hecho.-Si bueno. En el expediente ponía que se le practico una revisión médica en el Hospital Policlínico Saint France. Asi que me pase por allí con intención de coger una muestra de ADN. Me colé, me hice pasar por doctor en prácticas, y lo conseguí jeje. ¡Perdón ya continuo! - Exclamó el muchacho-el caso es que tras comparar las muestras no he encontrado ninguna diferencia entre ellas.-¿Ninguna diferencia? –Pregunto el profesor –eso es del todo imposible.-Vera- dijo el chico- si que hay una diferencia .Que una es de un niño de tres años y la otra de un cadáver de dos mil años o mas.-Debes haber lo hecho mal.-No señor lo he mirado varias veces-dijo Jorge- sea como sea o, por lo que sea, ese niño y nuestro cadáver son la misma persona.-Profesor-dijo un científico que entro corriendo-profesor es el espécimen.-¿Y ahora que demonios pasa? ¿Qué su ADN concuerda con el de Santa Claus?- ironizo el profesor un poco enfadado.-No señor- dijo el científico. – ¡es que se ha despertado!
primer capitulo, primera pagina
CAPITULO PRIMERO:
LEYENDAS
Museo Universitario de Paris, Francia; conferencia de prensa del profesor Jeremías Mateo. Doctorado en historia y paleontología.
-Jesús, Hércules, Aquiles, Héctor, Sansón, Atenea, Thor, son solo unos pocos de los cientos de miles de personas, a los que la historia a elevado a la categoría de dioses, en algunos casos, y superhombres en otros. Pero ¿Cuanta de esta historia es verdad y cuanto nos han ocultado? ¿Cuanto ha cambiado la historia real con el paso de los años? Si realmente fueron dioses o superhéroes, nada nos impide creer que algunos de ellos no siguen por aquí vivitos y coleando, esperando el momento para volver a salir en ayuda de los débiles y los necesitados.
- ¿Nos ha reunido hoy aquí para darnos una clase de historia profesor?-dijo un periodista.
- En parte si.-dijo el profesor-Porque el descubrimiento que hemos hecho hace un mes en lo más profundo del amazonas, a una profundidad de cincuenta metros por debajo del fondo de dicho río. Podría cambiar la percepción de lo que conocemos como la historia de la humanidad. En estos momentos ya debería de tener en mis manos el resultado de las pruebas de ADN. realizadas al individuo en cuestión.
- ¿individuo?-pregunto otro periodista.- ¿quiere decir que los restos encontrados son humanos? ¡Pues menuda noticia! Esa zona esta infectada de pirañas y más de un humano ha sido devorado por ellas. Lógicamente sus restos estarán en el fondo.
- ¿Quien ha hablado de restos?-respondió el profesor.- el espécimen encontrado esta en perfecto estado de conservación pese a que la armadura que leva puesta es anterior al 2000 antes de cristo. Falta confirmar que no es alguien que encontró la armadura, se la puso y se ahogo en el río. Las muestras tomadas de cabello y uñas nos darán la respuesta.
La multitud enloqueció con la historia y empezaron a preguntar uno tras otro, aglomerándose contra el escenario improvisado para el evento. Hasta en ocho ocasiones tuvieron que intervenir los hombres de seguridad del museo debido al fuerte acoso al que sometieron al profesor y a sus ayudantes. Con mucho esfuerzo, los encargados del museo sacaron al entrevistado por la puerta de atrás y lo acompañaron a su coche. Justo antes de arrancar, apareció un chaval a lo lejos gritando.
-¡Profesor! ¡Profesor!-grito-. ¡Han llegado los resultados! Y además tengo noticias de su laboratorio.
- ¡Primero lo primero muchacho!- exclamo Jeremías-. Dame los resultados del laboratorio.
El profesor leyó los resultados y su cara se iluminó como la cara de un niño en el día de reyes magos cuando ve su primera bicicleta.
-¡Esto es fantástico!- explico-. Estábamos en lo cierto, el cuerpo data del dos mil doscientos treinta y cinco antes de cristo.
-¡pero doctor!- interrumpió uno de sus ayudantes-. ¿Cómo es posible entonces el buen estado del cuerpo y la neutra degeneración del tejido corporal?
-Eso, amigo mió, es lo que vamos a averiguar.-respondió-. Y para eso, tomamos muestras de tierra, agua, moho, algas e incluso de algunos tipos de peces y crustáceos de la zona del yacimiento.
LEYENDAS
Museo Universitario de Paris, Francia; conferencia de prensa del profesor Jeremías Mateo. Doctorado en historia y paleontología.
-Jesús, Hércules, Aquiles, Héctor, Sansón, Atenea, Thor, son solo unos pocos de los cientos de miles de personas, a los que la historia a elevado a la categoría de dioses, en algunos casos, y superhombres en otros. Pero ¿Cuanta de esta historia es verdad y cuanto nos han ocultado? ¿Cuanto ha cambiado la historia real con el paso de los años? Si realmente fueron dioses o superhéroes, nada nos impide creer que algunos de ellos no siguen por aquí vivitos y coleando, esperando el momento para volver a salir en ayuda de los débiles y los necesitados.
- ¿Nos ha reunido hoy aquí para darnos una clase de historia profesor?-dijo un periodista.
- En parte si.-dijo el profesor-Porque el descubrimiento que hemos hecho hace un mes en lo más profundo del amazonas, a una profundidad de cincuenta metros por debajo del fondo de dicho río. Podría cambiar la percepción de lo que conocemos como la historia de la humanidad. En estos momentos ya debería de tener en mis manos el resultado de las pruebas de ADN. realizadas al individuo en cuestión.
- ¿individuo?-pregunto otro periodista.- ¿quiere decir que los restos encontrados son humanos? ¡Pues menuda noticia! Esa zona esta infectada de pirañas y más de un humano ha sido devorado por ellas. Lógicamente sus restos estarán en el fondo.
- ¿Quien ha hablado de restos?-respondió el profesor.- el espécimen encontrado esta en perfecto estado de conservación pese a que la armadura que leva puesta es anterior al 2000 antes de cristo. Falta confirmar que no es alguien que encontró la armadura, se la puso y se ahogo en el río. Las muestras tomadas de cabello y uñas nos darán la respuesta.
La multitud enloqueció con la historia y empezaron a preguntar uno tras otro, aglomerándose contra el escenario improvisado para el evento. Hasta en ocho ocasiones tuvieron que intervenir los hombres de seguridad del museo debido al fuerte acoso al que sometieron al profesor y a sus ayudantes. Con mucho esfuerzo, los encargados del museo sacaron al entrevistado por la puerta de atrás y lo acompañaron a su coche. Justo antes de arrancar, apareció un chaval a lo lejos gritando.
-¡Profesor! ¡Profesor!-grito-. ¡Han llegado los resultados! Y además tengo noticias de su laboratorio.
- ¡Primero lo primero muchacho!- exclamo Jeremías-. Dame los resultados del laboratorio.
El profesor leyó los resultados y su cara se iluminó como la cara de un niño en el día de reyes magos cuando ve su primera bicicleta.
-¡Esto es fantástico!- explico-. Estábamos en lo cierto, el cuerpo data del dos mil doscientos treinta y cinco antes de cristo.
-¡pero doctor!- interrumpió uno de sus ayudantes-. ¿Cómo es posible entonces el buen estado del cuerpo y la neutra degeneración del tejido corporal?
-Eso, amigo mió, es lo que vamos a averiguar.-respondió-. Y para eso, tomamos muestras de tierra, agua, moho, algas e incluso de algunos tipos de peces y crustáceos de la zona del yacimiento.
cronicas de un superhombre
PROLOGO
Jasón abrió los ojos y miro a derecha e izquierda. No recordaba nada excepto estar tomando un donut y un batido con Jarry. Después; un fuerte dolor en le cuello y todo negro. Estaba sentado justo en el centro de una montaña de basura, en uno de esos barcos basurero que tanto se ven en las películas americanas. A su alrededor cuatro tipos con pasamontañas y armados hasta los dientes. Intentó levantar las manos en señal de rendición, y fue entonces cuando se dio cuenta de que tenía las mismas y los pies atados a la espalda. ¡No!, no me he equivocado, estaba sentado con las manos atadas a las espalda y con unas cuerdas que unían dichas ataduras a las de sus pies ,también inmovilizados .Con no muy leve esfuerzo , y con mucha perplejidad si es que dicha palabra existe, todas las cuerdas se rompieron dejándolo libre.
-Apunten- dijo uno de los encapuchados.
-Esperad- dijo Jasón levantándose a la vez que estiraba su mano en señal de stop hacia el tipo que había hablado .No se quien creéis que soy pero os aseguro que os equivocáis. Me llamo Jasón soy camarero en un Púb. Y no ganaríais nada pegándome un tiro.
Entonces el mismo encapuchado que segundos antes había hablado, disparó un primer disparo que impactó en la palma de la mano de Jasón. El dolor que sintió recorrió su antebrazo, su codo, su bíceps y termino contundentemente en el cuello. Su mano se cerró como acto reflejo al impacto.
-Apunten- volvió a decir el mismo encapuchado.
Jasón se miró la mano y se encontró con que en ella descansaba la bala que le había impactado. Por su cabeza pasaron mil cosas. Entre ellas, si aquella era la misma bala que le dispararon o esa ya estaba ahí y con la emoción del momento no se había dado cuenta. Si la respuesta fuese la segunda, ¿donde había impactado el disparo que entumeció su brazo?
-Disparen-
-El segundo disparo taladro su cachete izquierdo y removió toda su dentadura. Pero en lugar de salir por la otra parte de la cara, salio por la boca a la vez que Jasón escupía la sangre provocada por el impacto. Al tocarse la herida, se dio cuenta de que ya no estaba el agujero por el que entro el proyectil. Pese a que ninguno de los disparos le había hecho daño físico, el muchacho se lanzo a por el encapuchado que estaba más cerca del borde de la barcaza, con intensión de caer al agua e intentar huir. Cuando Jasón y el encapuchado chocaron con la superficie del agua, todo se volvió negro y Jasón de un salto se levantó de la silla en la que estaba sentado, el la cafetería, tomando un donut con su amigo Jarry.
-Lo veo y no lo creo- dijo Jarry- ¿como demonios has hecho eso?
-¿hacer el que?- pregunto Jasón
-Estar tan tranquilo hablando conmigo, dar un salto de la silla y mojarte de pies a cabeza como salido de la ducha.-Dijo el amigo.
Jasón miró su ropa, sus zapatos y al mirar sus manos ahí estaba aun alojada la bala del primer disparo.
Jasón abrió los ojos y miro a derecha e izquierda. No recordaba nada excepto estar tomando un donut y un batido con Jarry. Después; un fuerte dolor en le cuello y todo negro. Estaba sentado justo en el centro de una montaña de basura, en uno de esos barcos basurero que tanto se ven en las películas americanas. A su alrededor cuatro tipos con pasamontañas y armados hasta los dientes. Intentó levantar las manos en señal de rendición, y fue entonces cuando se dio cuenta de que tenía las mismas y los pies atados a la espalda. ¡No!, no me he equivocado, estaba sentado con las manos atadas a las espalda y con unas cuerdas que unían dichas ataduras a las de sus pies ,también inmovilizados .Con no muy leve esfuerzo , y con mucha perplejidad si es que dicha palabra existe, todas las cuerdas se rompieron dejándolo libre.
-Apunten- dijo uno de los encapuchados.
-Esperad- dijo Jasón levantándose a la vez que estiraba su mano en señal de stop hacia el tipo que había hablado .No se quien creéis que soy pero os aseguro que os equivocáis. Me llamo Jasón soy camarero en un Púb. Y no ganaríais nada pegándome un tiro.
Entonces el mismo encapuchado que segundos antes había hablado, disparó un primer disparo que impactó en la palma de la mano de Jasón. El dolor que sintió recorrió su antebrazo, su codo, su bíceps y termino contundentemente en el cuello. Su mano se cerró como acto reflejo al impacto.
-Apunten- volvió a decir el mismo encapuchado.
Jasón se miró la mano y se encontró con que en ella descansaba la bala que le había impactado. Por su cabeza pasaron mil cosas. Entre ellas, si aquella era la misma bala que le dispararon o esa ya estaba ahí y con la emoción del momento no se había dado cuenta. Si la respuesta fuese la segunda, ¿donde había impactado el disparo que entumeció su brazo?
-Disparen-
-El segundo disparo taladro su cachete izquierdo y removió toda su dentadura. Pero en lugar de salir por la otra parte de la cara, salio por la boca a la vez que Jasón escupía la sangre provocada por el impacto. Al tocarse la herida, se dio cuenta de que ya no estaba el agujero por el que entro el proyectil. Pese a que ninguno de los disparos le había hecho daño físico, el muchacho se lanzo a por el encapuchado que estaba más cerca del borde de la barcaza, con intensión de caer al agua e intentar huir. Cuando Jasón y el encapuchado chocaron con la superficie del agua, todo se volvió negro y Jasón de un salto se levantó de la silla en la que estaba sentado, el la cafetería, tomando un donut con su amigo Jarry.
-Lo veo y no lo creo- dijo Jarry- ¿como demonios has hecho eso?
-¿hacer el que?- pregunto Jasón
-Estar tan tranquilo hablando conmigo, dar un salto de la silla y mojarte de pies a cabeza como salido de la ducha.-Dijo el amigo.
Jasón miró su ropa, sus zapatos y al mirar sus manos ahí estaba aun alojada la bala del primer disparo.
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